Rollitos de primavera

Descubrir que la comida internacional va más allá de la pasta, deliciosa, por cierto y de la hamburguesa, es descubrir un mundo, una explosión de sabores, olores y colores. No tiene perdón que nos sometamos a esa pobre colonización americana de la hamburguesa junto con su bebida refrescante, entiéndase bomba de azúcar, habiendo un abanico de espléndidas cocinas que nada tienen que envidiarle y sí mucho con que deleitarnos.
Los ingredientes de estos rollitos van a ojo, como la mayor parte de las cosas que hago pero la ventaja de esta receta es que si sobra relleno, puedes preparar más rollitos y congelarlos o bien, añades a las verduras unos fideos de arroz y te preparas un wok con ellos por lo que todo queda aprovechado que de eso se trata.

INGREDIENTES

  • Pasta filo (he usado 12 hojas)
  • 1/2 col o repollo pequeñito
  • 3 zanahorias grandes
  • 1 cebolleta
  • setas shitake pequeñas
  • brócoli
  • puerro
  • 1 cucharadita de jenjibre molido
  • 2 cucharaditas de salsa de soja
  • Aceite de girasol

Ingredientes salsa rollitos primavera

  • 1 cucharadita de jenjibre molido
  • el zumo de una naranja
  • una cucharada sopera de salsa de soja
  • una cucharada sopera de salsa de tomate frito
  • 1 cucharadita de miel

Poner todos los ingredientes en un cazo al fuego y dejar que reduzca hasta que tome la consistencia que nos guste.

Elaboración

  1. Sacar la pasta filo del frigo pero no abrirla hasta el momento en que se vaya a usar.
  2. Cortar la verdura en tiras muy finitas.
  3. En una sartén poner un hilillo de aceite y saltear las verduras.
    Dejar el relleno templar en un colador y para que suelte el líquido que pudiera tener ya que ha de estar bien seco que si no, la pasta filo se deshace al enrollarla.
  4. Las láminas de la pasta filo hay despegarlas con cuidado para que no se rompan y taparlas con un paño húmedo de cocina mientras se está haciendo un rollito para que no se sequen y se rompan.
  5. Lo primero es pincelar (¡¡¡sin empapar!!!) con agua el rectángulo del rollito.
  6. Colocar como dos cucharadas del relleno en el extremo que inferior y hacer unos dobladillos en los extremos laterales con la pasta para que no se salga el relleno y enrollar como si fueran unos canelones cuidando de pegar los bordes con una clara de huevo o con agua.
  7. Poner los rollitos en una bandeja y pincelar con aceite de girasol.
  8. Meter al horno a 180º con calor arriba y abajo y darles la vuelta cuando estén de un lado (también se puede optar por freírlos)
    En total habrá sido sobre unos 12-15 minutos. Esto ya depende de cada horno. Lo mejor y dado que es muy poco el tiempo de cocción, es no perderlos de vista.
  9. Los rollitos, una vez hechos, se pueden congelar poniéndolos separados para que no se peguen en una bandeja en el congelador y cuando estén congelados, guardar en una bolsa de congelar.
  10. Si sobra un poco de relleno, no importa, se puede congelar para otra vez o bien utilizarlo para hacer un wok añadiendo unos fideos